Archivo diario: agosto 22, 2019

Texas Central examina el AVE

Una delegación de Texas Central, la compañía que quiere impulsar la primera línea ferroviaria de alta velocidad entre Houston y Dallas, ha pasado unos días en España para recopilar información sobre el conjunto de la operación ferroviaria de los servicios de alta velocidad. Los comisionados estadounidenses realizaron un viaje entre Madrid y Barcelona para comprobar in situ la experiencia de los usuarios de Renfe.

Durante el trayecto, los representantes de la compañía estadounidense valoraron desde la experiencia en la estación, tanto previa como posterior al viaje, los servicios que los viajeros reciben durante el viaje tanto en sus asientos como en la cafetería. También analizaron la logística de la operación ferroviaria y la venta de billetes.

Texas Central tiene como socios estratégicos para su proyecto de alta velocidad a Renfe y Adif que podrían colaborar en la operación de los trenes, el mantenimiento de los equipos y otros servicios relacionados con la comercialización de billetes cuando arranque el servicio que unirá Dallas y Houston, las ciudades más grandes del estado de Texas, en menos de 90 minutos. El proyecto supondrá la creación de 10.000 puestos de trabajo al año en la fase de construcción y unos 1.500 puestos de trabajo permanentes una vez entre en servicio la línea.

El proyecto estadounidense consta de un corredor alta velocidad de 240 kilómetros, que cuenta con un presupuesto de más de 10.000 millones de euros y la participación de fondos de capital privado y entidades públicas japonesas. Además de contar con el asesoramiento de Renfe, utilizará tecnología basada en los famosos tren bala Shinkansen nipones. Esta iniciativa lleva en marcha desde 2014. Este año los representantes de Texas Central comenzaron a mantener los primeros contactos con las autoridades federales y estatales para desarrollar un proyecto que prevé conectar la cuarta y la quinta región económica más grande de Estados Unidos.

Otro elemento destacable del proyecto es que, pese a nacer en un Estado referente en el desarrollo de combustibles fósiles, apuesta por un sistema de movilidad sostenible con el medio ambiente. Una circunstancia que desde Renfe destacan como “un ejemplo del cambio cultural y social que se está produciendo globalmente”.

Las obras de la línea de alta velocidad que unirá Dallas y Houston comenzarán a finales de 2019. El proyecto tardará unos cinco años en ponerse en marcha según las estimaciones que maneja la compañía impulsora del proyecto. Según estos mismos cálculos, los pasajeros podrían viajar unos 50 minutos más rápido en comparación con la duración del trayecto en avión y una hora y 10 minutos más rápido que si se realizara el viaje en coche.