Por un lado es un hecho muy trascendente en las comunicaciones ferroviarias entre el norte y sur de Europa. Por otro, una pena que un trazado de montaña tan atrevido y bello quede para disfrute de nostálgicos y románticos. Hace pocos días atravesé el Gotardo por donde siempre y entre el día gris y ya la escasa circulación de trenes me produjo una mezcla de tristeza por lo que vivía y agradecimiento a la entrada del viejo túnel por todos aquellos que con su esfuerzo hicieron posible que hace ya más de 100 años unieron la Suizas alemana e italiana, lo ismo que decir el Norte y Sur de Europa.
Por un lado es un hecho muy trascendente en las comunicaciones ferroviarias entre el norte y sur de Europa. Por otro, una pena que un trazado de montaña tan atrevido y bello quede para disfrute de nostálgicos y románticos. Hace pocos días atravesé el Gotardo por donde siempre y entre el día gris y ya la escasa circulación de trenes me produjo una mezcla de tristeza por lo que vivía y agradecimiento a la entrada del viejo túnel por todos aquellos que con su esfuerzo hicieron posible que hace ya más de 100 años unieron la Suizas alemana e italiana, lo ismo que decir el Norte y Sur de Europa.