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Un hombre acaba electrocutado mientras robaba el cable de la catenaria entre Candás y San Zabrornín

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Un hombre de 48 años ha fallecido esta madrugada, al parecer electrocutado, mientras intentaba cortar los cables de cobre de la catenaria de la vía de Feve que discurre entre Gijón y Avilés. El cuerpo de J.L·L., vecino de la localidad de Pola de Lena, fue encontrado por los empleados de la empresa de mantenimiento Cobra que había acudido a la zona para reponer el cable que había sido sustraído esta madrugada y que mantuvo cortado el servicio de trenes de vía estrecha entre Gijón y Avilés.

Al parecer, el hombre estaba cortando los cables de cobre de la catenaria cuando sufrió una descarga que acabó con su vida, aunque este extremo deberá aún ser confirmado por la autopsia que se le realizará en el Instituto Anatómico Forense de la capital asturiana.

El cadáver fue localizado en el punto kilométrico 39,400 de la vía de Feve , entre las localidades de Candás y San Zabrornín, por una cuadrilla de la empresa Cobra a las 05.40 horas de ayer lunes. Hasta el lugar del suceso se han desplazado agentes de la Guardia Civil de Candás, el equipo de la Policía Judicial del Instituto Armado y el forense para proceder al levantamiento del cadáver.

Como consecuencia del robo de la catenaria, Feve suspendió el servicio ferroviario entre Gijón y Avilés. Los trenes volvieron a circular entre Gijón, Avilés y Cudillero a las 13.10 horas, una vez repuestos los cables de cobre la catenaria que provocaron la muerte del presunto ladrón que murió electrocutado. Durante buena parte del día los pasajeros se han visto obligados a realizar transbordo por carretera desde el apeadero de Perlora.

(Imagen J.M. García-Pumarino)

Los 1.248 kilómetros de cable sustraidos en los últimos cinco años cuestan 40 millones de euros

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Medidas para eviar robos. Datos oficiales: 5.628 robos se han producido entre 2010 y 2014 en infraestructuras ferroviarias de todo el país, lo que ha provocado la sustracción de 1.248 kilómetros de cable sobre una red ferroviaria de 15.000 kilómetros, con un coste de 39,61 millones de euros. Los nacionalistas catalanes han registrado en el Congreso una proposición no de ley para pedir un refuerzo de la seguridad de Renfe y Adif en las infraestructuras ferroviarias y una mejor coordinación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con las policías autonómicas en aras a reducir el número de robos de cable en las infraestructuras ferroviarias. La iniciativa, que se debatirá en el Pleno de la Cámara Baja, lamenta que “ya son demasiadas las veces” que los ciudadanos sufren retrasos en el transporte público por “causas ajenas a la compañía”, que no son otras que el robo de cable de cobre en las infraestructuras.

“Una cifra elevadísima que coexiste con unos presupuestos de inversión y de mantenimiento ferroviario cada año menor“, critica CiU, que señala que el problema no es sólo el coste económico sino la “degradación” de instalaciones y trenes y la afección negativa para la calidad del servicio. Los nacionalistas catalanes aseguran que son los usuarios los que sufren el mayor impacto de este tipo de sucesos. “No es sólo el agravio hacia los pasajeros por los retrasos, sino que también hay un riesgo para la seguridad del convoy y otros trenes a su paso por esa zona o zonas colindantes”.

Las actuales medidas de seguridad, preventivas y de reacción se ven “superadas” por el gran número de robos y actuaciones vandálicas que tienen lugar, por lo que es “necesario” planificar nuevos medios que eviten estos robos, advierte CiU. Reclama, por tanto, un refuerzo de las medidas de seguridad preventivas y de reacción dependientes de Renfe y de Adif, y una mejora de la coordinación del personal de las empresas públicas con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y las policías autonómicas y locales para disminuir de forma efectiva los robos y los desperfectos en las infraestructuras ferroviarias.

La formación que lidera Josep Andoni Duran i Lleida cree que hace falta que todos los cuerpos policiales del país tengan un mismo protocolo de actuación, que se extienda a la seguridad privada si es necesario.

Red Eléctrica explotará durante veinte años los 16.000 kilómetros de fibra óptica de Adif

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Vía libre. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC)autoriza a Red Eléctrica a explotar durante veinte años la red de 16.000 kilómetros de fibra óptica de Adif, una de las mayores del país, por un importe 559 millones de euros. Adif, empresa pública titular y gestora de las infraestructuras ferroviarias adjudicó a finales de abril este contrato de concesión de su red de fibra, que quedó pendiente de obtener la preceptiva autorización del ‘superregulador’ que logra ahora.

Red Eléctrica Internacional se ha hecho con los derechos de uso y gestión de la explotación de 16.000 kilómetros de red de fibra óptica que se extiende a lo largo de las líneas de tren, tanto de AVE como convencionales, y conecta las principales ciudades españolas. Del total de red, 600 kilómetros corresponden a los anillos metropolitanos de Madrid y Barcelona, y otros 1.200 kilómetros a cable dedicado y de acceso a clientes.

El contrato incluye también la gestión de más de 6.000 metros cuadrados de espacios acondicionados para equipos de comunicaciones localizados en locales, edificios y casetas situados en “lugares estratégicos”.

Se excluye por contra la fibra óptica que se usa por el sistema ferroviario y que representa alrededor del 25% de la capacidad del cable de la red convencional.

Para Adif, la cesión de su red de fibra óptica, una de sus ‘joyas de la corona’, se enmarca en la estrategia de esta empresa ferroviaria pública de poner en valor los activos no vinculados a la explotación ferroviaria y lograr ingresos adicionales con que construir las líneas AVE y reducir gastos.

Dos detenidos por robar dos toneladas de cobre de la vía y causar un accidente de tren con el material

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Los Mossos d’Esquadra han detenido a dos hombres acusados de cortar el cable de la vía ferroviaria en Pla de Vilanoveta (Lleida) y dejarlo preparado para llevárselo sobre la vía, lo que provocó que un tren tuviera un accidente al chocar con los hierros, aunque sin que se registraran daños personales. Al parecer, los hechos tuvieron lugar en febrero y los detenidos, acusados de daños y de hurto en grado de tentativa por arrancar 200 metros de cable de cobre de la via del tren, acumulaban más de dos toneladas de carcasas de cable ya pelado cerca de su casa.

Las detenciones son el resultado de una investigación iniciada el pasado 20 de febrero, después de que los Mossos tuvieran conocimiento de que unos individuos habían intentado hurtar cable de cobre de la vía ferroviaria, a la altura de la población de Pla de Vilanoveta. Los ladrones arrancaron unos 200 metros de cable de cobre y lo dejaron cortado y preparado para recogerlo posteriormente. Esto motivó que, alrededor de las 06.30 horas del mismo día, un tren que cubría la línea entre Lleida y Cervera topara con parte de los hierros que habían sido arrancados. El choque, que no causó daños personales, provocó una avería a los frenos del convoy, que no pudo continuar su marcha, teniendo que ser transportados los viajeros en autocares. El accidente también provocó la suspensión otros tres trenes.

El pasado lunes, los Mossos, con la colaboración del servicio de vigilancia privada de Adif, pudieron identificar y detener, en la calle Veguer Carcasona de Lleida, a los dos presuntos autores del hurto. Los detenidos son Francisco H.D., de 34 años, y José Manuel H.D., de 39 años, ambos de nacionalidad española y vecinos de Lleida, a los que se acusa de un delito de daños y un delito de hurto, en grado de tentativa. Los detenidos, con numerosos antecedentes por hechos similares, pasaron ayer a disposición judicial ante el juzgado de instrucción en funciones de guardia de Lleida.

Los Mossos en colaboración de la Guardia Urbana de Lleida, han realizado una inspección a las cercanías del domicilio de los detenidos, situado en la calle Aigüestortes de Lleida. Al final de esta calle hay una zona no urbanizada y escondido en medio de una zona arbolada los agentes han localizado grandes cantidades de carcasas de cable de cobre ya pelado. Esto hace suponer a la Policía que el material había sido ya vendido a algún chatarrero.

Con la ayuda de los servicios de limpieza municipales, una retroexcavadora y un camión se ha retirado la mayor parte de todo este material, presuntamente robado, que supera las dos toneladas de peso. La investigación continúa abierta y se han cogido muestras del material para averiguar su procedencia.

El tren minero de El Soplao permite un cómodo acceso a esta capilla geológica de Cantabria

Minería y ferrocarril guardan una relación histórica. No en vano fueron las empresas mineras las primeras en explotar el uso del tren para el desarrollo y mejora de las explotaciones. Rieles y vagones se convierten en prototipos casi naturales que conviven con el paisaje minero. Y hacen que el tren sea el vínculo de unión entre el exterior e interior de estas galerías industriales. No podía ser, por tanto, de otra forma que se haya elegido un tren para acceder a las cuevas de El Soplao, uno de los referentes turísticos más sobesalientes de Cantabria, sobre todo en esta última década.

El tren minero de El Soplao es único y genuino en su tipología. Su inspiración proviene de las vagonetas que utilizaban los mineros para el transporte de material, aunque ahora se haya cambiado el mineral por otro tipo de recursos, que aporta también beneficios a la empresa que lo explota. Este pequeño convoy traslada a los visitantes a las cuevas desde la estación exterior hasta el andén de intercambio de pasajeros del interior de la cavidad, que se sitúa a 180 metros de la entrada.

El vehículo que se utiliza para acceder a la cueva simula, por tanto, lo que hubiersa sido el transporte habitual en una instalación industrial de este tipo. Se ha construido especialmente para este servicio que se tracciona a través de un cable que aprovecha la pendiente existente entre la estación y la galería. El cable de tracción va sujeto a uno de los vehículos, en cualquiera de los dos sentidos de marcha. El ancho de vía es de 650 milímetros y el carril de 30 kilos por metro. La longitud aproximada de todo el trayecto ferroviario es de unos 300 metros.

El convoy se compone de un carro tractor con cabestrante eléctrico, una decena vagones para el alojamiento de los visitantes, carro de freno con alojamiento para el conductor y lanzas que unen entre sí todo el transporte. El cable es guiado por un sistema de diferentes tipos de rodillos.

El tren permite, por tanto, un acceso cómodo a las cuevas de El Soplao, una de las grandes referencias del turismo subterráneo que atesora un espectacular conjunto de formaciones excéntricas. La cueva recibe el nombre de soplao que la terminología minera define como una cavidad natural cerrada que al ser alcanzada por una galería minera provoca una fuerte corriente de aire. En los últimos años se ha convertido en uno de los focos turísticos más importantes de Cantabria. Las rocas –calcita y aragonito-, que habitan en sus galerías, adoptan formas que invitan a interpretaciones de imaginación desbordada. Constituye un paisaje único que permite a los investigadores un entorno de continuas sorpresas. El gran yacimiento de ámbar ubicado una ladera del llamado Territorio Soplao -junto a la cueva del mismo nombre- se presentó como único en su especie y se ha postulado como «laboratorio mundial» para conocer cómo era la Tierra hace 110 millones de años.

El Soplao se ubica al noroeste de Cantabria, en la Sierra de Arnero, a 540 metros sobre el nivel del mar y se extiende a lo largo de 21 kilómetros de galerías naturales, con más de 30 de galerías mineras. La cueva está situada en un entorno natural de gran belleza, entre los municipios de Valdáliga, Herrerías y Rionansa. Se descubrió a principios del siglo XX, durante los trabajos de explotación de la mina de La Florida. El visitante puede acceder a la cueva en el tren mineroo y visitar una zona de 1.300 metros que transcurre por varias salas, entre las que destaca la denominada Ópera. La visita se realiza con un guía y dura una hora, siendo apta para todos los públicos. Además, se ofrece una visita de turismo aventura con una duración dos horas y media y unos cuatro kilómetros de recorrido subterráneo.

Hay quien asegura que el mundo subterráneo de El Soplao supera con creces, salvando las distancias, el espectáculo que proporciona Altamira. Esta capilla geológica está considerada como una de las grandes maravillas de la geología, con grandes superficies tapizadas de aragonitos, falsos techos, gours, estalactitas y estalagmitas excéntricas que provocan todo un juego de luces y sombras, sensaciones, colores y olores. El visitante se siente atrapado por el curso que ha seguido la naturaleza a lo largo de los siglos y acercarse, al mismo tiempo, a la historia de la minería, retratada en los túneles y arqueología minera que se conserva en la cavidad, explotada ya en época romana y, posteriormente, desde el siglo XIX hasta el año 1979.

Los ladrones de cobre provocan daños millonarios en las vías férreas inglesas

La noticia proviene de Inglaterra. Pero lo mismo se puede aplicar a otros países europeos, incluido el nuestro. Los ladrones del cobre utilizado en la infraestructura de las líneas de ferrocarril británicas están causando daños millonarios y continuas molestias a los viajeros que utilizan ese medio público de transporte. Según informa hoy el diario ‘The Guardian’, la compañía Network Rail, que fue la primera en denunciar ese nuevo tipo de delincuencia, ha creado un grupo de trabajo para combatir los robos de ese metal, que desde 2004 suman 41 millones de euros de pérdidas para las empresas ferroviarias.

Ese grupo de trabajo, del que forma también parte la Policía de Transporte, reclama de las autoridades condenas más duras para los delincuentes, así como nuevas leyes que den mayores poderes a los agentes de la ley para perseguir a los vendedores de chatarra que comercian con mercancía robada. Las bandas de ladrones paralizan tramos enteros de la red al arrancar los cables de cobre de los sistemas de señalización, que utilizan ese metal para transportar los mensajes y la propia corriente.

Network Rail ha calculado que por culpa de esos robos los viajeros sufren retrasos anuales equivalentes a medio millón de minutos, según el citado diario. Los robos de cobre de la red ferroviaria disminuyeron a finales de 2008 debido a la caída del precio de ese metal en los mercados mundiales, pero han vuelto a proliferar con el aumento de los precios, consecuencia de la fuerte demanda de China y la India.

La red ferroviaria no es, sin embargo, la única víctima de esos delincuentes: cientos de hogares de la localidad de Lympne, en el sureste de Inglaterra, vieron interrumpidos sus servicios telefónicos y de banda ancha de internet por culpa del robo de cables de cobre, y en otras localidades se han registrado incidentes similares. Los ladrones han robado también tuberías de gas, estatuas de cobre o de bronce e incluso pararrayos de iglesias.

Según un portavoz de la Policía de Transportes, “generalmente los ladrones roban los cables de señalización. Ello no supone una amenaza para los pasajeros porque las señales pasan inmediatamente al rojo, lo que hace que los trenes se detengan”.

El fenómeno no nos es ajeno, puesto que en España también se ha producido un alarmante aumento de los robos de este material. No hay un día en que no se detenga a algún individuo con cierta cantidad de este metal. Sin ir más lejos, el pasado 17 agentes de la Guardia Civil de Tráfico detenían de madrugada a dos individuos que transportaban en dos furgonetas un kilómetro de cable recién sustraído del tendido de servicio de la vía del AVE Madrid-Barcelona. Además de las vías férreas, el tendido telefónico (y el eléctrico) se ve perjudicado por este tipo de elitos, hasta el punto de que se han alzado peticiones reclamando un endurecimiento de las penas por este tipo de delitos que pone en riesgo la seguridad de servicios básicos: la comunicación y el transporte.