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Un nuevo accidente de un tren en India causa al menos la muerte de veinticinco pasajeros

Nuevo accidente ferroviario. Y otra vez son protagonistas los trenes indios. Al menos 25 personas han muerto y más de 70 pasajeros han resultados heridos al colisionar de madrugada dos trenes en la región suroriental India de Andhra Pradesh. El accidente ocurrió a las 03.00 de la madrugada hora local (21.30 GMT del lunes) cuando el expreso de pasajeros que une las localidades de Hubli y Bangalore colisionó con un tren de mercancías en la estación de Penukonda, del distrito de Anantapur. Según un portavozde la compañía de Ferrocarriles, la causa del accidente pudo haber sido un error de señalización.

Las condiciones climatológicas, la mala señalización y, en alguna ocasión, sabotajes de distintos movimientos insurgentes, fueron señaladas en el pasado como causas de accidentes de trenes en la India, demasido habituales. De este sinistestro, aún no han trascendido las causas. Al menos cuatro coches han descarrilado por la fuerza del impacto entre los dos trenes y uno de ellos se incendió.

Hasta el lugar del suceso se desplazaron equipos de la policía local, los servicios de bomberos y el personal de ferrocarriles, para participar en las operaciones de rescate. Los heridos fueron trasladados a los hospitales cercanos y el ministro indio de Ferrocarriles, Mukul Roy, siguió las operaciones sobre el terreno, según asegura la agencia IANS.

El ministro ha anunciado compensaciones económicas de 500.000 rupias (7.058 euros) para cada una de las familias de los fallecidos; de 100.000 rupias (1.411 euros) para cada herido grave y de 50.000 rupias para los leves (705 euros).

Con un tendido férreo de 63.327 kilómetros, el ferrocarril cumple un papel fundamental en la vida económica india, transportando más de 18 millones de pasajeros y más de 2 millones de toneladas de carga diariamente. Es la segunda mayor red ferroviaria del mundo, que mueve más de 5.000 millones de pasajeros y más de 350 millones de toneladas de carga anualmente. Sus operaciones engloban veintiocho estados y tres territórios de la unión además de prestar servicios limitados al Nepal, Bangladesh y Pakistán. Pero el sistema adolece de una saturación de pasajeros y tecnología obsoleta.

El choque de dos trenes en el metro de Sao Paulo deja cerca de cuarenta heridos

Un nuevo accidente, aunque por fortuna sin vícrimas mortales. Dos trenes del metro de Sao Paulo chocaron en la zona este de la ciudad, dejando cerac de cuarenta heridos, aunque al parecer niguno de ellos reveste gravedad. La colisión ocurrió en una de las zona más pobladas de la ciudad en un trayecto de superficie, a las 9.50 de la mañana, hora local. La compañía de Metro suspendió parcialmente el funcionamiento del servicio en la zona afectada por el accidente y activó un plan de emergencia para trasladar a los usuarios, en una línea alternativa.

Según los usuarios de la línea, hubo una aceleración inesperada y un fuerte estruendo antes del choque de los trenes. Los dos pasajeros graves sufrieron hemorragias y posibles traumatismo craneal. El secretario de Transportes Metropolitanos de São Paulo, Jurandir Fernandes, informó sin embargo de que la velocidad era baja en el momento del accidente, entre 8 o 9 kilómetros a la hora, y que uno de los trenes estaba parado, esperando en la estación Carrão. El presidente del metro de Sao Paulo, Peter Walker, declaró en entrevista a TV Globo, que la causa más probable sería un fallo mecánico.

La compañía de Metro suspendió parcialmente el funcionamiento del servicio en la zona afectada por el accidente, y activó un plan de emergencia con una línea paralela para trasladar a los usuarios del tren metropolitano.

El Metro de São Paulo está gestionado por la empresa de capital mixto del estado Companhia do Metropolitano de São Paulo. Fundada en el día 24 de abril de 1968, la empresa es responsable por el planeamiento, proyecto, construcción y operación del sistema de transporte metropolitano en la Región Metropolitana de São Paulo. Teniendo la mayor parte de su control accionario asociada al gobierno del estado, es subordinada a la Secretaria de Transportes Metropolitanos del Estado de São Paulo. Integra también la Red Metropolitana de Transporte de São Paulo. La empresa privada ViaQuatro opera la recién inaugurada línea 4 del sistema.

El metro está en operación y en expansión, con una alta capacidad y un sistema de interconexión para el transporte en masa en la región metropolitana. Operativo desde el 14 de setiembre de 1974, el sistema posee actualmente una extensión de 74,3 kilómetros de ferrovías distribuidas en cinco líneas, conectadas por 64 estaciones. Componen el sistema las líneas 1-Azul (Jabaquara – Tucuruvi), 2-Verde (Vila Prudente – Vila Madalena), 3-Roja (Corinthians-Itaquera – Palmeiras-Barra Funda), 4-Amarilla (Luz – Butantã) y 5-Lila (Capão Redondo – Largo Treze)

La Línea Roja del Metro de Sao Paulo moviliza diariamente a 1,5 millones de usuarios en una metrópoli de 20 millones de habitantes. El metro de São Paulo viene enfrentando problemas por su incapacidad de atender la alta demanda de usuarios en la que es la ciudad más poblada de América del Sur. Un accidente similar ocurrió en 2009, dejando apenas un herido.

(Imagen LeonardoG en Wikimedia Commons)

El tren accidentado en Salamanca chocó contra una topera como la 335 de Comsa dos años antes





No es el juego de los siete errores. Aunque lo parezca. Algo más de dos años separan ambas imágenes. Si no fuera por eso, y porque los trenes son distintos, se diría que es una repetición del mismo accidente. La realidad es muy terca. Son dos unidades diferentes en dos días distintos. Pero la colisión se produce en el mismo lugar. Exactamente en el mismo punto kilométrico, casi con la misma topera, y con consecuencias muy similares: el descarrilamiento de los vehículos.

El tren descarrilado el lunes en una vía de maniobras de la estación de ferrocarril de Salamanca chocó, por causas que aún se desconocen, contra la topera sin que se llegaran a producir daños personales. El accidente se produjo sobre las 8.30 horas de la mañana, en la zona de depósitos de vehículos ferroviarios. Según Adif el tren se subió tres metros a una topera, y salió despedido, aunque tan solo se han produjeron daños materiales. Se trata de un vehículo de la serie 599 que cubre el recorrido desde Salamanca hasta Madrid y que estaba siendo revisado.

Precisamente es la misma zona donde también se produjo un hecho similar el 12 de noviembre de 2009. Entonces también volcó una locomotora de Comsa (la 335-001) durante unas maniobras e incluso a la misma hora que el pasado lunes. Al parecer, el maquinista no pudo frenar la inercia de la máquina, que finalmente impactó contra uno de los topes de fin de vía, que arrancó de cuajo y desplazó varios metros. Desde Adif se procederá a la correspondiente investigación para esclarecer los hechos.

(Imágenes cortesía Vicente Barco)

Los dos trenes que colisionaron en Amsterdam circulaban por error por la misma vía

Las autoridades holandesas investigan las causas del accidente de tren que el sábado causó 125 heridos, 56 de ellos graves, en la estación central de Amsterdam, explican desde ProRail empresa gestora de los ferrocarriles holandeses. Los convoyes no serán retirados hasta que terminen las pesquisas del accidente, en el que por el momento no hay que lamentar víctimas mortales pese a la extrema gravedad de al menos 13 de los heridos. Uno de los trenes recorría el trayecto entre las ciudades de Den Helder y Nijmegen. El otro recorría Amsterdam y Uitgeest, según informó un portavoz del servicio de ferrocarriles.

La circulación ferroviaria entre Amsterdam y las ciudades de Zaandam, Haarlem y el aeropuerto Schiphol está suspendida a causa del accidente, si bien el aeródromo es accesible a través de otra estación cercana a Amsterdam, Duivendrecht. Se espera que la vía quede epedita en las próximas horas.

La investigación, que durará todavía “varias horas”, se centra en saber los motivos por los que los dos convoyes circulaban por la misma vía en direcciones contrarias, según indicó un portavoz de ProRail a la radio holandesa Radio 1.

El maquinista de uno de los trenes, que resultó herido leve, ha confirmado que ambos convoyes circulaban a una velocidad estimada de 50 kilómetros por hora, mientras que el otro maquinista no ha podido hacer declaraciones a la policía porque está grave.

La ministra de transportes, Melanie Schultz, ha indicado que espera conocer lo antes posible las causas del accidente, que ocurrió el sábado hacia las 16.00 GMT entre la estación central de Amsterdam y la de Sloterdijk, un suburbio de la ciudad, cuando dos trenes colisionaron frontalmente. La compañía nacional de ferrocarriles (NS) explicó que un convoy rápido colisionó con otro que realizaba paradas frecuentes.

El tramo entre Reus y La Plama-Picamoixons donde ayer descarriló un mercancías ya había registrado algunos accidentes

La circulación de trenes entre Reus y La Plama-Picamoixons, donde ayer se produjo el descarrilamiento de dos vagones de un tren de mercancías, se restablecerá al inicio del servicio de este viernes, según las primeras estimaciones de los técnicos. El tramo de la línea donde se produjo el accidente ha sido escenario de otros incidentes similares imputables al “desgaste de la infraestructura”, según precisan técnicos de mantenimiento de Adif. El Administrador de Infraestructuras abrirá una investigación tan pronto como se restablezca el servicio.

El descarrilamiento no provocó daños personales pero “ha destrozado unos 500 metros de vía y la instalación mecánica y eléctrica”, no imputable a un error humano sino a una “clara falta de mantenimiento de la vía y un desgaste del material que está bastante viejo”, según un operario. Otro de los trabajadores aseguró que “ha descarrilado el cuarto vagón: eso quiere decir que los primeros han pasado sin problemas, pero la vía se ha abierto como ya ha pasado otras veces”, y ahora se intentan reparar los dos cambios de aguja que han quedado dañados.

Este mismo tramo ya registró un accidente prácticamente igual en el 2008, también con un tren cargado de carbón con destino a Calanda, y “se han producido otros incidentes porque la vía no soporta el peso, aunque no ha llegado a abrirse tanto como para que los vagones lleguen a salirse, como ha pasado ahora”, según un operario. El accidente se produjo a las 02.25 horas cuando un tren cargado de carbón procedente del Puerto de Tarragona con destino a la central térmica de Samper de Calanda (Teruel) ha descarrilado sin producir daños personales, “aunque en esa línea también circulan pasajeros”, han recordado las mismas fuentes, que calculan que no podrán tener la vía totalmente despejada hasta pasadas las doce de esta noche.

El accidente ha afectado al servicio de pasajeros de la línea de La Plana de Picamoixons, por lo que se ha debido establecer un sistema alternativo por carretera y en autobús en ese trayecto y los trenes de la línea Barcelona-Lleida se han desviado por la línea de Valls, lo que ha provocado retrasos.

A las 05.46 horas, los nueve vagones del tren de mercancías que no se han visto afectados por el descarrilamiento han sido retirados hasta la estación de Les Borges Blanques (Lleida), lo que ha permitido restablecer la circulación en el trayecto Reus-Les Borges Blanques, aunque sigue interrumpido el servicio en el tramo Reus-Plana de Picamoixons.

El trágico accidente de tren en Argentina precipita el relevo en la secretaría de Transporte

Era de esperar. El clamor popular reclamaba una respuesta ante la tragedia. La presidenta argentina, Cristina Fernández, designó ayer un nuevo secretario de Transportes, tal como había pedido la oposición e incluso un sector del oficialismo, tras la tragedia ferroviaria que dejó 51 muertos y en medio de un polémico debate sobre el transporte público en el país. Alejandro Ariel Ramos, un intendente municipal de 36 años, sustituirá a Juan Pablo Schiavi, que renunció al cargo mediante una carta dirigida a la presidenta en la que adujo “estrictas razones de salud” para dejar su cargo.

Schiavi recordó en su carta que aún convalece de la angioplastia a la que fue sometido la pasada semana y que requerirá de 60 días de reposo. Su sucesor, un auténtico desconocido para la mayoría de los argentinos, es un abogado, kirchnerista, de la confianza del ministro de Planificación, Julio De Vido, considerado hasta ahora uno de los hombres fuertes del Gobierno de Fernández. Ramos fue reelegido el pasado octubre como intendente municipal de Granadero Baigorria, en la provincia de Santa Fe (centro), y pedirá excedencia para asumir su nueva función.

Fernández ha acometido el relevo en Transportes catorce días después del accidente de tren que dejó medio centenar de muertos y más de 700 heridos en Buenos Aires y que se convirtió en una de las mayores tragedias ferroviarias del país. La oposición y un sector del oficialismo habían pedido el cese de Schiavi por unas polémicas declaraciones en las que atribuyó la magnitud del siniestro a la costumbre de los viajeros de copar los primeros vagones y comentó que si hubiera ocurrido en festivo se habría reducido el número de víctimas.

El ya exsecretario tiene prohibido salir del país por orden del juez que investiga las responsabilidades del siniestro, Claudio Bonadío, y que ha aceptado la petición del Gobierno de presentarse como querellante en el proceso judicial.

El accidente, que destapó las graves deficiencias del transporte colectivo y la falta de control del Estado sobre el servicio concesionado, ha desgastado la figura de la presidenta, que tardó cinco días en comparecer en público para hablar del siniestro y seis en intervenir Trenes de Buenos Aires (TBA), la empresa concesionaria de la línea accidentada. TBA, propiedad de los hermanos Cirigliano, es uno de los grupos de transporte más poderosos del país y su nombre se relacionó con el exsecretario de Transporte kirchnerista Ricardo Jaime, antecesor de Schiavi, y hoy investigado por presunta corrupción.

Medios locales sostienen que las encuestas que se manejaron en el entorno de la Presidencia días después del accidente arrojaron una caída en la imagen de Fernández y un malestar generalizado por el manejo de la tragedia. En medio de la polémica por las pésimas condiciones del servicio ferroviario tras el siniestro, la presidenta se enzarzó en un enfrentamiento con el alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, por la responsabilidad sobre la red de metro (‘subte’) de la ciudad. Fernández ha llevado ante la justicia a Macri por romper unilateralmente un acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la administración municipal el pasado enero para que el Ayuntamiento asumiera la gestión del metro.

El conflicto estalló el lunes, cuando el jefe de Gobierno porteño renunció a asumir la transferencia del servicio de metro, utilizado a diario por más de un millón de usuarios en Buenos Aires, y ha reclamado para su gestión más inversiones y fondos públicos. La polémica entre ambas administraciones ha llegado a tal punto que Ricardo Lorenzetti, el presidente de la Corte Suprema de Argentina, hizo el martes un llamamiento a la “madurez política e institucional”.

El choque de dos trenes en Polonia con un saldo de 16 muertos pudo deberse a un error humano

Todo apunta a un error humano. Aunque será la investigación quien determine fialmente qué es lo que ocurrió a última hora del sábado en Polonia donde se produjo la colisión de dos trenes que ocupaban la misma vía y que causó la muerte a 16 viajeros. Los investigadores confían en esclarecer las causas que provocaron el siniestro con el análisis de las cajas megras y la declaración de los maquinistas. Una cincuentena de pasajeros permanecen aún hospitalizados. En los coches siniestrados viajaban alrededor de 350 personas, entre ellos un grupo de 16 estudiantes erasmus españoles que no sufrieron ningún percance ya que viajaban en uno de los últimos vehículos.

El presidente de Polonia, Bronislaw Komorowski, indicó que todo apunta a un error humano, ya que la línea donde ocurrió la colisión estaba parcialmente cerrada debido a obras de ingeniería, y uno de los trenes debería de haberse movido en un tramo a una tercera línea para permitir pasar al tren que viajaba en la dirección opuesta, aunque esto no sucedió. Además los maquinistas tienen que pedir permiso a la sala de control para acceder en un tramo de vía en dirección contraria, y los sistemas de seguridad y alarma deben saltar si se produce esta circunstancia sin la aprobación de los controladores ferroviarios.

El accidente se produjo alrededor de las 21.00 hora local del sábado (20.00 GMT) cerca de la ciudad de Zawiercie (sur), en la línea entre Varsovia y Cracovia, una de las principales del país ya que une las dos ciudades polacas más importantes.

Las autoridades han identificado nueve de las víctimas mortales, entre las que se encuentra una ciudadana estadounidense, al tiempo que los equipos de rescate siguen buscando entre los restos de los trenes a uno de los maquinistas, que sigue desaparecido y según el listado de la compañía férrea debía estar en la locomotora del tren que se dirigía a Cracovia.

Polonia cuenta con una amplia red ferroviaria heredada del periodo comunista, aunque carece de trenes de alta velocidad y gran parte de su maquinaria y tendido están obsoletos. De hecho, uno de los principales objetivos del actual Gobierno polaco es reformar la estructura ferroviaria del país, usada diariamente por cientos de miles de pasajeros por sus bajos precios.

El último accidente de tren en Argentina aviva el debate sobre la mala calidad del servicio ferroviario

Argentina sigue impactada. Conmocionada aún por el choque de trenes que causó la muerte de cincuenta pasajeros y heridas a 700, la polémica se ha instalado en la sociedad argentina que discute vivamente sobre la calidad del transporte ferroviario. Ahora salen a la luz manifestaciones de distintos dirigentes políticos que cuestionan el servicio que ofrecen las operadoras ferroviarias. El tren argentino no aguanta hoy el examen al que le ha sometido la sociedad.

“Realizamos un informe en 2008 sobre deficiencias en el ferrocarril Sarmiento. La situación era desastrosa; y pésimo el sistema de frenos”, dijo a radio Mitre Leandro Despouy, titular de la Auditoría General de la Nación (AGN). “Desde entonces no ha cambiado demasiado (el servicio). La autoridad del Estado no ha actuado ni ha aplicado sanciones graves. Trenes de Buenos Aires (TBA, empresa concesionaria) ya ha protagonizado varios incidentes”, explicó Despouy.

En una declaración que mereció un aluvión de réplicas en Twitter, el secretario de Transporte del gobierno federal, Juan Pablo Schiavi, afirmó que si el accidente “hubiera ocurrido el martes (festivo en la capital), habría sido una cosa menor”. Sin embargo, el tren accidentado iba lleno de pasajeros. Dos mil personas viajaban completamente hacinadas en el convoy que, por un posible fallo en los frenos, chocó violentamente contra las toperas de la estación Once. El impacto provocó que el segundo coche se incrustara en el primero, que iba abarrotado de gente. A consecuencia del accidente, 50 pasajeros murieron entre el amasijo de hierros de los primeros coches y 700 permanecen heridos. La mayoría de los fallecidos viajaba en el primer y el segundo coche de la formación, donde el rescate de víctimas aprisionadas duró casi cuatro horas.

Pasajeros habituados a viajar en condiciones deficientes, volvieron ayer a subir al tren, apretujados como a diario aunque evitando los primeros coches. “Viajamos igual que siempre, apretados, pero hubo un poco menos de gente en los primeros vehículos”, relataba ante la televisión una pareja al bajar del tren.

Los empleados de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), concesionario privado del servicio, tienen orden de no hablar con la prensa. El silencio de los empleados se produjo poco después de que Roque Cirigliano, director de material rodante de TBA, se presentara en la estación siniestrada, provocando la reacción de pasajeros que lo insultaron y le gritaron: “¡Asesino!”. Roque Cirigliano asegura que el del Sarmiento “es un servicio aceptable. En algunos aspectos hay más inversión que en otras compañías”. “Los trenes están bien para viajar, especialmente el sistema de seguridad”, indicó el empresario. Y por Radio Continental señaló que la primera hipótesis que manejan “es un error humano”, señalando de este modo al maquinista. Roque Cirigliano también reconoció que el servicio es “regular” porque la demanda supera a la oferta.

Despouy, junto con otras fuerzas de oposición y la central obrera oficialista CGT, reclaman que el gobierno ponga fin a la concesión dada a TBA.

El Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se presentará como querellante en la causa que investiga el accidente de tren, según ha informado el ministro argentino de Planificación, Julio de Vido. “Nos presentaremos como particular querellante en defensa del interés público y acompañaremos a los damnificados que se presenten como querellantes”, ha informado De Vido en una rueda de prensa, en la que también ha participado el titular de Transporte, Juan Pablo Schiavi.

De Vido ha garantizado que el Gobierno no emprenderá acciones de tipo administrativo que estén al margen de la justicia, pero ha dejado claro que no permitirán “esquemas de protección para nadie”, haciendo alusión a la empresa Trenes de Buenos Aires, a cargo de ese servicio de transporte en la capital argentina.

De Vido ha calificado de “trágico y dramático” el accidente ocurrido en una estación del centro de Buenos Aires. “No hay palabras que puedan describir el dolor que nos embarga a todo el gobierno, a la presidenta en particular”, ha expresado.
Aproximadamente un millón trescientas mil personas usan a diario los trenes que unen el conurbano bonaerense con la capital argentina. Son personas que viajan en las peores condiciones imaginables, en trenes destruidos, de pie, a veces hasta colgados del estribo, a veces con las ventanas rotas, según publica “la Nueva Tribuna” de Buenos Aires.

Argentina tuvo el sistema ferroviario más importante de América Latina. Pero la última dictadura militar (1976-1983) lo destruyó y el gobierno de Carlos Menem (1990-2000), acabó la misión. Los militares vaciaron la empresa y Menem la malvendió en el mismo paquete de privatizaciones que acabó con otras empresas estatales, como la petrolera YPF, Aerolíneas Argentinas, la telefónica Entel y las prestatarias de servicios como luz, gas y agua.

Antes de vender la empresa Ferrocarriles Argentinos, Menem amenazaba a los sindicatos que protestaban contra los planes privatizadores con que “ramal que para, ramal que cierra”. Con la privatización se cumplió en parte la amenaza, ya que fueron muchos los tramos que cerraron por no ser rentables para los privados, dejando cientos de pueblos fantasmas. Y también desaparecieron los talleres ferroviarios, que daban empleo a miles de operarios.

Muestra del estado del deterioro del sistema ferroviario argentino es este dato que aportaba hace unos meses el diputado Rodolfo Fernández: cuando los ferrocarriles eran operados por el Estado, los trenes que comunicaban Buenos Aires con Misiones y Posadas, en el noreste del país, alcanzaban una velocidad media ponderada de 91,6 kilómetros por hora; hoy, solo pueden hacerlo a 53,2. Y los kilómetros en actividad representan apenas el 45 %.

El choque de un tren contra las toperas de la terminal Once en Argentina deja 49 muertos y 600 heridos

Un tren lleno de pasajeros se estrelló el miércoles en la estación terminal de Once en Buenos Aires, dejando un saldo de 49 muertos y al menos 600 heridos, muchos de ellos extraídos, en medio de escenas de angustia, por el techo de los coches. El accidente fue el tercero más grave en la historia ferroviaria de Argentina, después de los ocurridos en Benavidez (periferia norte), con 236 muertos en 1970; y en la provincia de Santa Fe (centro-este) con 55 muertos en 1978, además de ser el peor en el distrito capital.

“Hay 49 muertos en el accidente. Son 48 personas mayores y un menor de edad”, reveló en rueda de prensa en la estación el portavozde la Policía, Néstor Rodríguez, quien precisó que el hecho sucedió a las 8,36horas locales (11.36 GMT), cuando miles de personas entran en Buenos Aires para trabajar.

Las escenas que se vivieron durante el rescate de los heridos fueron realmente dramáticas. El pánico se adueño de los testigos durante las cuatro horas que llevó a los socorristas rescatar a quienes quedaron atrapados entre los restos metálicos de los dos primeros coches, uno de los cuales se metió seis metros dentro del otro, según las autoridades. “Había personas aplastadas que gritaban de desesperación. Vi cadáveres y sangre por todos lados. Las cabezas de los pasajeros habían quedado aprisionadas por los marcos de las ventanas”, dijo a la prensa en la estación uno de los testigos del accidente, Alejandro Velázquez.

El convoy traía a la capital a unos 2.000 pasajeros del ferrocarril Sarmiento, de la compañía privada TBA. Al parecer, el convoy entró sin apenas frenar a la plataforma dos de citada la estación, hasta embestir contra las toperas a una velocidad de 20 kilómetros por hora. “Tenemos unos 600 heridos en los hospitales, 200 de ellos graves”, dijo en rueda de prensa el ministro de Salud de la ciudad, Jorge Lemus. El maquinista resultó herido y atrapado en la cabina, pero logró salir con ayuda de bomberos y Defensa Civil.

La presidenta Cristina Kirchner suspendió una conferencia que iba a brindar en la Casa de Gobierno sobre el estado del conflicto con el Reino Unido por las Islas Malvinas. Bomberos y agentes de Defensa Civil tuvieron que perforar los techos de los dos primeros coches, los más afectados, para rescatar a las víctimas.

La línea Sarmiento opera con intensidad en una distancia de hasta 70 kilómetros y transporta a diario a cerca de medio millón de personas. Los trenes utilizados por la empresa eran de fabricación japonesa y datan de la década de los 60.

Más de 20 ambulancias del servicio de emergencias metropolitanas participaron en los rescates; los heridos más graves eran trasladados en un helicóptero de la Policía que aterrizó en la plaza Once, frente a la estación.

“El tren venía llenísimo. El impacto fue tremendo. La gente estaba desesperada por salir”, dijo uno de los testigos. Otra de las pasajeras afectadas, que resultó ilesa, declaró en radio del Plata que “en un abrir y cerrar de ojos estábamos en el piso. Ni sé como salimos. Se me vino encima la puerta y cubrí a la nena”.

La investigación del incidente sigue abierta, aunque Mónica Slotauer, delegada de limpieza de la línea ferroviaria Sarmiento, explicó que “fallaron los frenos y esto es por la desinversión que hay” en esa línea férrea.

“Esto ocurre por la falta de inversión en los trenes, irregularidades, deficiencias y una situación límite en la prestación del servicio”, dijo a radio del Plata el sindicalista de la Unión Ferroviaria Roberto Núñez.

Las redes sociales, entre ellas Twitter, se convirtieron en caja de resonancia de las quejas de los usuarios de los ferrocarriles, privatizados en los años 90.

El último accidente grave se había registrado el 13 de setiembre de 2011, cuando nueve personas murieron y 212 resultaron heridas al chocar dos trenes y un autobús en un paso a nivel del barrio porteño (metropolitano) de Flores, al oeste.

Informaciones periodísticas sacan a la luz en Valencia revelaciones sobre la peor tragedia de la historia del metro

“¿Qué pasa en la Comunidad Valenciana para que mueran 43 personas y nadie salvo las víctimas exijan responsabilidades al gobierno?”. La pregunta ha machacado mil y una veces el cerebro de los afectados por la tragedia del 3 de julio de 2006 en Valencia. Se trata de la peor tragedia que ha vivido el metro en España. Un grave accidente, al parecer provocado por la excesiva velocidad del convoy, ocasionó la muerte a 43 pasajeros y medio centenar resultó con heridas.

Cinco años más tarde, cuando las heridas siguen sin cerrarse, una información aparecida en El Mundo vuelve a sacar a la luz la tragedia. Al parecer, según el relato periodístico publicado ayer, se denuncia una posible estrategia de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana ( FGV ) para “aleccionar a los técnicos y hacer creer en el Parlamento valenciano que el accidente fue inevitable”. La dirección de FGV contrató los servicios de un equipo de profesional de consultoría para aleccionar a los técnicos que debían comparecer en la comisión que investiga el siniestro. El objetivo era, según El Mundo, que todos defendieran sin fisuras que el siniestro fue simplemente eso: un accidente. La reacción no se ha hecho esperar.

Toda la oposición y los familiares de las víctimas solicitan la convocatoria de una comisión parlamentaria que vuelva a examinar los hechos de aquel dramático día. “La presión social no les habría permitido dar carpetazo” a la investigación del accidente, aseguran los afectados por la tragedia. “La gente es hoy más consciente de que todo fue una gran mentira, una vergüenza”, considera Beatriz Garrote, quien aspira a que algún día se sepa al menos la verdad. “Perder ya lo perdimos todo”, afirma. “No entendemos la acción de los sindicatos que no se personaron en la causa como acción particular ni hicieron nada mientras coaccionaban a trabajadores, algunos de FGV”, ni tampoco que el PP “obtuviera dos mayorías absolutas y no les perjudicara

La portavoz adjunta del PSPV en Les Corts, Carmen Ninet, ha exigido la reapertura de la comisión de investigación del accidente porque la comisión celebrada fue “una pantomima para tapar la verdad”. El paso del tiempo “no tapa las responsabilidades políticas del accidente de metro más trágico de la historia de España”, por lo que continúa el “compromiso” de su formación con las víctimas y sus familiares. Exigiremos responsabilidades a los que mintieron en este grave asunto y que vuelvan a Les Corts para decir toda la verdad”, ha concluido.

También Esquerra Unida (EUPV) ha reclamado la reapertura “inmediata” de la comisión de investigación en Les Corts. “Si estos hechos se demuestran, no sólo son de una gravedad inconmensurable, sino que dejan patente la miseria moral de la que fue capaz el PP para darle carpetazo a una de las mayores tragedias ocurridas en Valencia”, ha aseverado Sanz en un comunicado. Según ha recordado la portavoz, su formación ya ha pedido en reiteradas ocasiones que la gerente de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana ( FGV ), Marisa Gracia, “investigada por la Fiscalía por alterar informes para beneficiar contrataciones, dimita. “Ante estos hechos, esperamos que se piense por primera vez en las víctimas del accidente y en sus familiares, así como en el resto de ciudadanos que durante más de cinco años hemos sufrido la deshonra de una administración inmoral, mentirosa y absolutamente miserable”, ha concluido.

En la asociación habían recibido correos anónimos y alguna que otra confesión de trabajadores de FGV sobre el aleccionamiento a los técnicos que participaron en la comisión parlamentaria, pero “no eran más que rumores”. Ahora se confirma que “nunca llegaron a investigar las causas del accidente y que el dinero de todos los ciudadanos no se destinaba a medidas de seguridad sino a tapar las verdades de la investigación”, lamenta Beatriz Garrote.
Las Asociación de Victimas del accidente de metro del 3 de julio de 2006 (AV3J) se reunió en octubre con el president de la Generalitat, Alberto Fabra para reclamar una nueva comisión de investigación sobre posibles “fallos de seguridad” en aquel incidente, si bien el Consell se negó a aceptarla. A la vista de las nuevas informaciones, es probable que se pueda volver a reabrir una nueva investigación.