Archivo diario: mayo 26, 2011

El ‘Tren de la Fresa’ sale este sábado a la vía con la ‘Alco 2180′

No habrá volutas de humo. Sin vapor. Sin ninguna de las ‘MIkados’ ni la ‘Garrafeta’, cierto, pero el ‘Tren de la Fresa’ sigue vivo esta temporada y el sábado vuelve a la vía, de la que no se ha apartado desde hace 26 años. En 1984 salió por primera vez para rememorar el recorrido del que fue el primer ferrocarril de la comunidad de Madrid y el segundo de la Península. Y hoy es el tren turístico más antiguo de Europa, el decano.

A trancas y barrancas,os solventados todos los problemas económicos que lo ponían en peligro, el ‘Tren de la Fresa’ acude a su cita anual con los aficionados y turistas. Dicen los puristas que sin vapor no es lo mismo. Pero la histórica ‘Alco 2180’ (la 321-080 de Delicias) volverá a encabezar este sábado el convoy, (formado por cuatro coches ‘Costa’ construidos en la década de 1920, un furgón DV y un vagón tipo J) y recorrer un trayecto de 50 minutos entre la capital y Aranjuez a bordo del cual los viajeros degustarán los típicos fresones mientras disfrutan del paisaje.

Los coches tipo Costa forman parte de la larga serie que la compañía MZA adquirió entre 1914 y 1930 con el objetivo de modernizar y unificar su parque de material remolcado para ser- vicios de Cercanías. Tras su paso a Renfe, este material siguió prestando servicio para cercanías hasta la década de 1960, e incluso más tarde, como trenes de servicio para empleados. Ya en la década de 1980, de los cuatro coches conservados ahora por el Museo del Ferrocarril de Madrid, tres fueron restaurados en los Talleres de Explotaciones Forestales de Renfe y uno por el Servicio Militar de Ferrocarriles.

La serie 321 de Renfe (2100 según la antigua numeración de Renfe) es una serie de locomotoras diésel-eléctricas adjudicadas en la década de los sesenta del siglo XX durante el proceso de dieselización de las líneas españolas para eliminar las viejas locomotoras de vapor que estaban en circulación. Estas locomotoras de fabricación norteamericana se financiaron en parte gracias a fondos de ayuda que ofrecía dicho país.

En total se construyeron 80 unidades de esta serie. La entrega se realizó entre los años 1965 y 1970. Durante los primeros años dieron servicio a trenes de pasajeros de las zonas de Orense, Atocha y Sevilla, consiguiendo mejores prestaciones que locomotoras de vapor de hasta el doble de potencia cuando los trenes eran especialmente largos y pesados. A medida que iban apareciendo locomotoras nuevas, las de vapor se fueron relegando al transporte de mercancías.

En la actualidad, la mayoría de las locomotoras de la serie 321 de Renfe han sido desguazadas y algunas vendidas, pero con la aparición de Adif, Renfe Operadora entregó prácticamente la totalidad de las locomotoras que tenía de esta serie a Adif, con lo que 40 años después de su aparición, algunas todavía están operativas para la conservación de las vías.

Al llegar a Aranjuez, el Palacio Real, sus jardines y el Museo de Falúas serán cita obligada para los viajeros, el 58% de los cuales concede al Tren de la Fresa un atractivo turístico; el 38% lo considera una auténtica pieza de museo; y sólo un 4% se refiere a él como un simple medio de transporte para llegar a la localidad ribereña.

El ‘Tren de la Fresa ‘ efectuará en total 24 viajes (sólo circula sábados y domingos). Las tarifas son 28 euros para los adultos y 20 euros para los niños de 4 a 12 años ya que los menores de esa edad viajan gratis.

El ‘Tren de la Fresa’ recrea el viaje que en 1851 dio origen a la segunda línea férrea de la Península ibérica (el 10 de noviembre de 1837 se había inaugurado el ferrocarril entre Güines y La Habana, en Cuba que por aquel entonces todavía era española, y ya se habían apagado los ecos del Barcelona-Mataró de 1848). Además del transporte de viajeros, muchos de ellos pertenecientes a la corte real (según cuenta la leyenda, llegaba hasta la misma puerta de la residencia real y los últimos metros de carril eran de plata), el ferrocarril llevaba hasta los mercados de Madrid los productos de la huerta, sobre todo espárragos y fresas, de donde toma finalmente su nombre.

El convoy, que lleva funcionando 26 años y que se ha consolidado como el tren turístico más antiguo en funcionamiento de Europa, es una iniciativa organizada por la Fundación de Ferrocarriles Españoles, a través del Museo del Ferrocarril; la Comunidad de Madrid, a través de la Dirección General de Turismo; Patrimonio Nacional y el Ayuntamiento de Aranjuez.

(Imagen cortesía del Museo del Ferrocarril de Delicias)